ANGÉLICA LUGO | ALUGO@EL-NACIONAL.COM
Twitter fue una de las herramientas que le permitió a Manuela Pérez vencer el shock que le causó el asesinato de la menor de sus dos hijas, Adriana Urquiola, de 28 años de edad y con siete meses de embarazo. La mujer asegura que cuatro meses después del crimen aún no reaccionaba. Pero su cuenta @manuelita1504, que tenía cuatro seguidores, fue el canal para iniciar el camino que emprendió con el fin de exigir, entre otras cosas, que Yonny Bolívar, homicida de su hija, fuese incluido en la boleta roja de Interpol. Y lo logró.
El 23 de marzo de 2014 en la noche, Urquiola, que se desempeñaba como intérprete de señas de Venevisión, fue asesinada de dos tiros por un hombre que conducía una Toyota 4Runner negra, placas AD442FD, en la urbanización Los Nuevos Teques. La mujer se estaba bajando de una unidad de transporte público e iba a atravesar una barricada para llegar a su casa. El 30 de abril Bolívar admitió en una entrevista con El Nacional que él disparó.
