- CARLOS D' HOY/El Universal.- Aunque el año 2022 fue el menos violento de los últimos ocho años, eso no quiere decir que la violencia se acabó, prueba de ello es que al menos 74 policías y militares murieron violentamente el año pasado, cifra que lleva el número de efectivos caídos en los últimos cinco años a 1.771, según datos recopilados por la Fundación para el Debido Proceso (Fundepro)
La recopilación de información sobre los asesinatos de funcionarios por parte de Fundepro se inició en 2015, cuando se recogieron datos sobre la muerte de 344 oficiales; 2016 fue el año más violento registrado, ese año fueron asesinados 414 uniformados; en 2017 se produjo la muerte de 309 policías y militares; en 2018 murieron 266; en 2019 fueron 173 las víctimas; el 2020 dejó 104 muertos, en 2021 la cifra cayó por debajo de la centena a 87 muertes y la tendencia se mantuvo en el año pasado cuando se registró la muerte violenta de 74 uniformados.
Muertes el año pasado
Tomando en cuenta que 74 efectivos policiales y militares murieron de manera violenta el año pasado, la vocera de Fundepro, Donagee Sandoval, señaló que una de las razones podría de la caída de las cifras podría ser la reducción en el número de uniformados activos.
“No es que estén más seguros, es que hay menos policías, muchos han renunciado buscando mejores sueldos, otros emigraron tras un mejor futuro, no importa la causa, la consecuencia es que hay un gran déficit de funcionarios policiales”, subrayó.
Al estudiar la victimología, lo primero que salta a la vista es el alto porcentaje de policías víctimas de la violencia, en total fueron 59, le siguen los militares con 13 y dos escoltas.
Al hacer la discriminación por organismos policiales, la mayoría 24 eran integrantes de cuerpos policiales estatales, 19 formaban parte de la Policía Nacional Bolivariana, diez eran GNB, ocho detectives del Cicpc murieron en ataques, también ocho eran funcionarios de policías municipales, dos eran de la armada y uno del Dgcim.
Vale destacar que del total, 25 murieron en el cumplimiento de sus funciones, mientras que 49 fueron asesinados mientras estaban libres.
El sexo de los funcionarios es mayoritariamente masculino, de 74 víctimas, 71 eran masculinos y tres femeninos.