Tal Cual.- Fue sacado de las aulas. Ahora está en los calabozos de un gobierno al que se enfrentó. Pero no con fusiles o piedras, sino con ideas. Santiago Guevara cumplió el sábado 72 horas detenido en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Boleíta, Caracas. Allí fue trasladado luego de ser acusado de traición a la patria e instigación a la rebelión.
Familiares del profesor aseguran que su detención puede agravar sus problemas de tensión arterial. Su hígado está delicado y tiene escoliosis.
José Ángel Ferreira, vicerrector administrativo de la UC, aseguró que están muy preocupados por su estado de salud y que están buscando los informes médicos para demostrar que la reclusión podría, incluso, acabar con su vida. "No vaya a ser que se nos muera el profesor allí adentro", dijo atemorizado su colega este sábado.
Pero el daño no es solo físico. Quien fuera profesor titular de la escuela de economía de la UC por 25 años, y luego con 17 años de jubilado, se dedicaba a escribir. Lo hacía todos los días. “Esa era su única distracción”, dice Ferreira.
Además Guevara cuidaba a su madre, quien padece de alzheimer y tiene 86 años. Los efectivos le quitaron su tableta y su computadora portátil. Privarlo de escribir es un daño que puede ser peor que el físico, teme Ferreira. “En el caso de él, es una tortura intelectual lo que le están haciendo. Santiago, sin sus instrumentos, no puede respirar”.