Nadie en el régimen cree ser responsable de violaciones de derechos humanos a los Guevara, olvidan algo, sino es por la represalia anunciada por Chávez contra ellos, cuesta entender su privación ilegitima de libertad. No se trató de diferencias políticas, aunque se empeñaran en vincularlos a Carlos Andrés Pérez, era rencor, con matices de justicia y verdad, moldeado en una venganza jurada por allá en 1992.
Tarde o temprano aquí todos tenemos una fecha de expiración, llegó la de Chávez, y continuó la venganza, pues el encono seguía intacto entre conspiradores y golpistas que vieron en el comisario Otoniel José Guevara Pérez un “enemigo”, sobre todo después de su llegada a la llamada “cuna de la rebelión militar”.
Hace seis semanas, el ex Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luis Velázquez Alvaray, aseguró en un artículo titulado “Del Fiscal Anderson al Fiscal Nisman”:







